HERIDAS DE AGUA

Fui construido para alimentar a quienes llegaron a un nuevo mundo, pero también para unir gentes distintas en un solo pueblo y formar con ellas primero un reino, después un país.

“Heridas de agua” cuenta la historia de los últimos cinco siglos de México (1529-2010) narrada por un singular testigo de los acontecimientos: El Molino de Santo Domingo, un molino de agua construido por Hernán Cortés que se conserva en la actualidad entre la maleza de las urbanizaciones; entre los vivos y los muertos; entre la realidad y la ficción. El Molino, un objeto en apariencia inanimado, se humaniza al fusionarse con la que considera su ama, Gioconda Cattaneo, una joven italiana de espíritu rebelde, que muere en circunstancias poco claras en sus parajes y, desde el Más Allá –que se encuentra precisamente allí– intenta averiguar cómo fue que se quedó en ese sitio. Paralelamente y al igual que México –país que siglo a siglo continúa siendo el mismo a pesar de sus cambios–los personajes que rodean a Gioconda, desde el Conde del Valle de Orizaba hasta el ministro de hacienda del Porfiriato José Yves Limantour, pasando por Fortunato Imana, un bracero convertido en obrero en la fabrica textil de Rio Blanco, repiten también su historia.

PRENSA