APUNTES DE VIAJE, LA INDIA

“Para quienes desean visitar la India, pero también su propio corazón; para los que aman viajar, con el cuerpo y con la mente; no le temen al dolor ni a la aventura; puedan reír hasta en medio de una tragedia; se atreven a atreverse y a recorrer los caminos de la búsqueda, aún sín saber qué aspiran encontrar…”

Con un tono profundamente personal, este texto lleva de la mano al lector a un viaje de introspección donde, a través de la mira de la autora, se convierte en su compañero de travesía por la India. Estos apuntes de viaje son un recuento, en tono íntimo y confidencial, de la visita de la protagonista al país asiático.
La acción trascurre durante el mes en el que ocurrió el viaje, en una época particularmente difícil para la autora, que sin embargo sortea las pérdidas que le toca vivir con el antídoto que más efectivo le resulta: el humor.
Más que una guía de viaje, aunque también puede fungir como tal por la cantidad de información que contiene, esta crónica es una revelación sobre la vida a través de los ojos de una narradora excepcional. Es un diario de viaje producto de una deliciosa visión particular, observadora e irreverente a la vez, tanto de los sitios visitados como de la vida misma.

“…hay un poder indescriptible y misterioso, que traspasa todas las cosas. Se siente, pero no se ve y Mahatma Gandhi, cuya casa visité esta mañana, lo llamó Dios.”

PRENSA

Me espantó que “Apuntes de viaje” fuera una guía de viaje, pero resultó ser en cambio un diario de viaje que narra sí el recorrido de la autora por la India, un país con muchos atractivos de orden cultural, pero el viaje más interesante es el que te permite hacer a su interior.

Humberto Musacchio

En estos Apuntes de la India, recuperamos a la Marcucetti de “Los Inválidos”: en sus mejores momentos, la suya es una voz que cultiva a un tiempo el cinismo y el romanticismo –lo que los alemanes llaman Weltschmertz– dotada del humor corrosivo y derogatorio de una eterna misfit, ajena a todo y a todos, dudosa de todo incluso de sí misma.

Nicolás Alvarado